6 ago 2015

Dispossessed

de Ursula K. Le Guin, que repite premio Nebula, esta vez con un gran libro, que yo como amante de la revolución, aunque sea de boquilla, pues en la práctica las limitaciones típicas de quien tiene algo que perder, evita que seamos revolucionarios.

El libro sucede en un par de planetas mellizos, pongo mellizos porque los gemelos son iguales y los mellizos no, en este caso se podrían considerar como la Tierra y la Luna, solo que aquí la Luna sería relativamente habitable, con sus mares y aunque con un clima bastante duro, con algo de vegetación y con el gran esfuerzo de sus habitantes, viable para la agricultura.

Por defecto en la luna llamada Anarres, no había humanos, pero una revolución anarquista, junto con la posibilidad de viajar entre planetas, hace que hace 170 años un grupo de anarquistas consigue el permiso del resto del planeta para asentarse en la luna a implementar sus ideas a cambio de no volver y con la promesa de que tampoco nadie de Urras (la equivalente a nuestra Tierra, por sus mares, bosques, animales, etc...) podría ir a vivir a Anarres, eso sí, mantienen vuelos comerciales entre las 2 bases espaciales.

El libro va alternando un capítulo de presente y uno del pasado, del protagonista que es el primer habitante de Anarres que viaja a Urras, al principio no todo se entiende muy bien, porque empieza con su salida de Anarres entre pedradas de sus conplanetarios con gritos de traidor, pero a medida que vas alternando los relatos de sus vivencias en Urras y su pasado en Anarres (donde empieza en la guardería), vas entrando cada vez más en la historia y te vas enganchando, siendo al final un gran libro, un ejemplo práctico de la utopía y de lo difícil que es llegar a esta.

De vivir en un planeta donde las privaciones son el pan de cada día, pero que sin embargo no suponen un problema en la mente de sus habitantes, puesto que si tú pasas hambre el vecino también está igual que tú, y no solo el vecino, todos los habitantes del planeta, no hay una oligarquía que disponga de más recursos, aunque a lo largo del libro sí que aparece una oligarquía que sí que intenta evitar el cambio como en casi todos los tipos de gobierno que hemos conocido aquí también.

Llega a un planeta donde en un principio los "propietarios" (como los llaman en Anarres) viven rodeados de lujos y comodidades, donde el esfuerzo es recompensado con riqueza, es el mundo académico al que llega el protagonista puesto que ha sido invitado debido a que ha descubierto una teoría revolucionaria sobre el continuo espacio-tiempo, que podría conseguir los viajes instantáneos entre planetas a años luz (sí, como el stargate o las naves de Dune).

El libro trata sus vivencias en la burbuja que le crean en ese planeta, y como poco a poco se va dando cuenta de que está en una burbuja y que no está viviendo la realidad de muchos de los habitantes del planeta, nos explica sus motivaciones para viajar al otro planeta, que no son solo científicas como parece al principio sino para ayudar a su propio planeta a evolucionar y mejorar.

Un libro muy recomendable.