Pues llegamos a la conclusión de la saga, por la muerte de su autora tras publicar este libro, una pena el cáncer afecta a grandes escritores y no a personajes que todos conocemos, que dejando este mundo ayudarían a que el mundo fuera mejor, a ver si el tonto de los cohetes espabila y se van todos juntitos a Marte y acaban como los millonarios de Don't look up.
En fin, volvamos al libro que al menos sí sirve para que la vida del lector sea mejor que si no existiera el libro.
Poco antes del viaje para conmemorar el aniversario de la muerte de Pa Salt, el abogado de la familia informa a las hermanas de una pista muy fiable para localizar a la famosa hermana perdida. Como la pista es en Nueva Zelanda, pues movilizan a CeCe que es la que está más cerca para ver si puede comprobar si tiene un anillo con unas características curiosas. Y aquí comienza una "persecución" por todo el mundo de esa posible hermana perdida, implicando a todas las hermanas distribuidas por el mundo.
También somos partícipes de la historia de esa hermana y como ella va viviendo esa "persecución" y el hecho de ir descubriendo su propia historia al regresar a su país natal tras haber huido precipitadamente lo más lejos posible para protegerse a sí misma y a su familia de un peligroso personaje siniestro.
El libro acaba con esta nueva hermana descubriendo que es adoptada, pero todavía sin saber quienes son sus padres biológicos.
El hijo de la autora ha podido hacer realidad el deseo de su madre y ha publicado el último libro, donde se responderán todas las cuestiones pendientes de la historia de Las Siete Hermanas.