30 ene. 2016

The fountains of paradise

Buen libro de ciencia ficción, en mayúsculas, puesto que trata de la construcción de una torre espacial, un ascensor gigantesco capaz de transportar a la órbita de la Tierra mercancías y personas con el ahorro energético que supone para el abundante tránsito espacial del siglo XXII que es en el que sucede la acción.

El autor de la idea es el constructor del puente de Gibraltar, que une Europa y África. El proyecto es posible gracias a los nuevos métodos de producción de material que se realizan en entornos de gravedad cero y a las fuentes mineras de las colonias de la Luna, Marte y Mercurio. En contra del proyecto está la problemática de los huracanes y problemas geológicos y gravitatorios que provocan que solo se pueda hacer con la tecnología del momento en un punto muy concreto, punto en el que hay un monasterio budista que debería ser destruido para construir la torre.

El libro es fluido y aunque parece que no va a tener mucha acción, al final tenemos hasta acción y tensión, cosa que te hace aumentar el ritmo de lectura.

14 ene. 2016

The edge of eternity de Ken Follet

Otro tocho a la saca, en inglés como no... para que luego me pregunten sobre mi nivel de inglés, pues no es malo para vivir aquí, pero está claro que al no haber vivido en el entorno hay jerga y cosas que no pillaría al principio si me fuera a vivir allí.

Al grano, el libro, muy potito, muy emotivo, te dan ganas de coger a todos los hijos de puta que conoces y hacerles un Dexter, pero bueno, hay que dejar eso a la imaginación.

El libro continúa la historia de las sagas familiares de los dos libros anteriores, las nuevas generaciones se van encontrando con nuevos problemas en el camino, en este caso más de represión que de guerra, como las que sufrieron las generaciones anteriores, uno de ellos sí que va a la guerra de Vietnam, pero el resto son sufridores del racismo, la represión comunista, el machismo, los prejuicios, celos, etc.

Esperemos que hayamos aprendido algo del pasado y este siglo XXI sea mejor que el XX, por la cuenta que nos trae.