A veces uno intenta concentrarse para encontrar un tema interesante sobre el que escribir, al decir interesante, más que nada uno piensa en no repetirse, porque para uno mismo, cualquier cosa que quiera contar le parecerá interesante.
Yo aún tengo muchos temas que me interesan y sobre los cuales creo que no he hablado en esta página, las ganas de hacerlo bien, hacen que se dejen para otro día de más inspiración o a tener algún documento gráfico para realzarlo, en fin... que se van quedando en el tintero y no por no tener ganas de hablar de ellos.
Por tanto, hoy al no haber ningún tema especialmente significante sobre el que hablar, podría dar rienda suelta a la faceta diario del weblog.
Ayer después de otro día de gran actividad laboral, como viene siendo costumbre desde hace 2 semanas. Tuve la suerte de tener a las 19:30 programado o apuntado o como queramos llamarlo, un partido de tenis correspondiente al campeonato de tenis de Can Juli (L'Ametlla del Vallès), campeonato que nada tiene que ver con torneos oficiales ni nada que se le parezca, simplemente unos cuantos aficionados al tenis que solemos jugar allí nos apuntamos para jugar entre nosotros y que los mejores se ganen una copa de esas que se pueden poner en las estanterías de la habitación.
Mi racha este año era de 1 derrota, 2 victorias y 1 empate, sí un empate, se juega a 2 sets y si empatas así se queda..., una pena para los jovenzuelos como yo que podríamos intentar aprovechar el hecho para alargar los partidos y cansar físicamente a los veteranos.
Ayer encontré la horma de mi zapato, yo como soy un flojucho, no tengo golpe ganador, pero a base de mucho correr y meter la bola dentro, consigo sacar los partidos adelante. Ayer topé con un chaval que tenía golpes ganadores pero jugó muy flojo y me obligaba a atacar a mí con mis flojos golpes, con lo que hice más fallos de los habituales, sobretodo al tener que subir a la red, donde soy un auténtico negado. El resultado del segundo set lo dice todo 6-1, el primero duró más de una hora y acabó con 7-5 para él también.
Llevo casi toda la vida jugando a tenis, pero quien no tiene talento no puede pedir milagros, y yo no lo tengo. Aún así me gusta jugar y aunque en algunos partidos como el de ayer, me aburra y me cabree conmigo mismo por mis errores no forzados, en otros me lo paso muy bien y me siento realizado por haber jugado bien, haya ganado o perdido.
Desde bien pequeño me ha gustado competir en todo: he competido en natación, baloncesto, karate, futbol sala, tenis, ajedrez. Y he jugado bastante a ping-pong, parchís, damas, póker, al ordenador contra mis hermanos, últimamente me he aficionado al pitch and putt.
En fin, que jugar me va, me gusta, así que...
¡a jugaaaaaaaaaaar!