2 abr. 2016

El nombre del viento

He pecado, al final he empezado la saga y para colmo me ha enganchado de mala manera, ¿por qué digo que he pecado? Porque he vuelto a empezar una saga de libros que no está todavía acabada.

¿Cuál es el problema? Me podría contestar alguien, mi respuesta es que, cuando pasa mucho tiempo entre varios libros de una saga, me cuesta recordar lo que había pasado en los anteriores libros, has salido del microuniverso que se crea mientras lo vas leyendo y cuesta ponerse un poco en situación.

Hay libros como las sagas de Ken Follet que aunque los personajes son descendientes de los protagonistas de libros anteriores, estaría bien leerlos seguidos para recordar bien los matices de esos personajes, pero que al pasar a ser secundarios, no afectan mucho a la trama.

Pero en un Juego de Tronos, o en esta saga, cuyos protagonistas son siempre los mismos, una continuidad es de agradecer.

Por lo cual ahora me encuentro en un dilema, sigo con el segundo, aún sabiendo que el tercero no está todavía publicado o le doy un tiempo razonable para que no se me borre del todo el primero, y cuando lea el tercero aún no se me haya borrado del todo el segundo.

Por otra parte, tengo que reconocer que si el libro del post anterior me enganchó mucho, este me ha enganchado mucho más, de hecho había empezado otro premio Nebula, pero como quería mantener la cadencia de intercalar al menos un libro entre cada Nebula, empecé El nombre del viento, así que debería seguir ese Nebula iniciado, aunque no pinta tan prometedor como El temor de un hombre sabio.

En fin, que las bibliotecas están llenas de libros esperando para ser leídos.