17 abr. 2007

On est toujours trop bon avec les femmes

Al fin me acabé el libro, a diferencia del anterior, había mucho vocabulario que desconocía y tuve que tirar de diccionario mucho más de lo recomendable para disfrutar la lectura.

Lo malo es que tampoco puedo decir que se me haya quedado gran parte de ese vocabulario en la cabeza.

La historia es divertida y calentorra, sabiendo que es una leyenda de origen irlandés, se intuye una especie de venganza irónica contra los británicos.

Ahora me he cogido "Le pétit principe" que es cortito y supongo que no muy duro de vocabulario, también tendré que darle caña al "Tell me more" y así voy metiendo más vocabulario al saco, en fin, con lo fácil que es el inglés y la de complicaciones que montamos las lenguas latinas, que pese a ser más parecidas son más difíciles de dominar.