18 oct. 2010

Cuaderno de bitácora

Llevo mucho tiempo sin escribir mis pensamientos, cuando empecé este blog, era una válvula de escape que me servía a la vez para dejar documentados momentos de mi vida. Es una pena haber perdido el hábito de escribir a diario.

Este fin de semana ha sido bastante completito, el sol volvió a salir y aunque ya hace fresquito, la temperatura era ideal para jugar a tenis a la 1 del mediodía, mi hermano ya se ha recuperado de su tortículis de la semana pasada y fuimos a jugar un partido de tenis, empecé jugando un poco impreciso, luego fui afinando y el que se desafinó fue mi hermano, un set para cada uno, luego se superafinó y el rato que quedaba para hacer 2 horas, hizo unos golpes impresionantes.

Por la tarde, tocaba seguir investigando los problemas del kart de mi otro hermano, el día antes de la última carrera del año. La lluvia no nos ha dejó hacer pruebas antes y tuvimos suerte en que la primera pieza que nos dieron para probar fuera precisamente la que estaba rota en nuestro motor. Así que nos fuimos a dormir más tranquilos.

El domingo el kart funcionó razonablemente bien, y aunque sufrió un poco en la recta larga, no perdió ninguna posición por culpa del motor como en las últimas carreras.

En fin, que acabó la temporada en el podium, endulzando un poco la impotencia que habíamos sentido en las 2 últimas carreras donde los problemas aparecían sin saber de donde venían.