31 mar 2005

Agobio

Cuando uno tiene una colla de amigos tan especiales como yo, el hecho de tener que organizar la despedida de soltero de uno, es un marrón de cuidado.

Al ser todos tan diferentes y encima que haya varios que trabajan en fin de semana, da poco margen.

Para colmo al ser pocos, el coste de un streaptease se dispara un montón y se ha descartado rápidamente.

Así que aquí estoy rompiéndome los sesos en pensar qué narices hacer que no sea una mierda de cena (pongo lo de mierda porque vendrán personajes agregados, a los cuales no conocemos los amigos del novio) con salida posterior al 22 de Bai-lén (por aquello de que se vea algo de carne) o a una disco normal y corriente.