22 mar. 2005

El Club de la Comedia en casa

Ayer tuvimos monólogo en casa a la hora de la cena, por poco nos atragantamos varias veces.

Tenemos un tío que parece que le den cuerda para hablar, porque no para, puede pasarse horas seguidas sin parar de hablar, y lo mejor de todo es que uno se mea de risa escuchándole, aunque claro, cuando tienes planes y no hay manera de que pare de hablar, pues empieza a hacerte menos gracia. Pero ayer nos reímos mucho.

El pobre tiene 2 hijos que son sanguijuelas andantes, sí son mis primos, pero no hay derecho que sean así.

Hay un dicho que digo yo, que si les das a los niños todo lo que quieren y no les enseñas a ganarse las cosas, creerán que es un derecho y exigirán todo lo que quieran.

Y en este caso se ha cumplido, uno tiene un sueldazo y el papi le pagó el coche y le dio una entrada para el piso, a la niña que está estudiando en la universidad le pagó el piso entero, a condición de que ella se lo iría pagando cuando acabara de estudiar.

Pues se ve que el "niño" ahora dice que no quiere pagar el piso, que quiere que se lo "regale" como a su hermana, además el "niño" (entre comillas, porque tiene ya más de 25 años) cuando lleva a sus amigos a ver pelis al comedor de la casa de sus padres o a la piscina, no quiere que sus padres aparezcan por allí y los obliga a esconderse en el piso de arriba.

En fin, que eso eran solo unas pinceladas de los elementos que tengo como primos.

Pero mi tío lo explica todo con un sentido del humor, que nos partimos de risa, los monólogos del Club de la Comedia no le llegan a la suela del zapato, encima él mismo se descojona.

Frases como "se tenía que haber hundido la iglesia el día que me casé", "le dije a mi madre que no me casaba porque no tenía piso, y al cabo de 2 días me dice que ya me había pagado 3 meses de alquiler de un piso y si no me iba los perdía", nos hicieron partirnos de risa, además sabiendo que es pura verdad, que no es un monólogo inventado.

Hay gente que sabe sufrir con sentido del humor.