15 abr. 2005

La Bolsa se hunde...

y yo con ella.

Tras el fallido intento el año pasado de hacerme rico jugando a la lotería del Jueves, a finales del año pasado volví a jugar con bastante éxito pero arriesgando poco capital a la Bolsa.

Salí en el momento justo, pero la cosa siguió subiendo y el lado oscuro me volvió a llamar y volví a entrar ante el remordimiento que podría tener en caso de que se me escapara el tren que pasa cada cierto tiempo, hay ciclos y si pillas los buenos puedes ganar mucho dinero.

Pero el ciclo bueno ha sido efímero y todo apunta a un nuevo ciclo descendente.

No es que el capital que tengo ahora me signifique perder un dinero que hubiera aprovechado para vivir mejor, simplemente hablo de la decepción de ver que "este año tampoco", se me escapan todos los trenes que me acercarían a la ansiada jubilación anticipada con la que sueño desde que trabajo.

Parece que fue ayer cuando dejé la universidad atrás, pero no, han pasado ya muchos años, y la alopecia empieza a atacar, cosa que sinceramente me importaría un pepino si no tuviera que pasar 8 horas al día + 2 horas de desplazamientos dedicadas a conseguir dinero para poder ser un individuo de esta sociedad.

Por mucho que nos quieran vender los ideólogos del modo de vida actual, todos seríamos más felices si se replanteara todo con la idea de que la gente fuera feliz, si hay 20 tíos haciendo antivirus para 20 compañías diferentes, ¿por qué no repartimos durante el año la faena de esos 20 tíos y les damos el mismo sueldo menos lo que gastan en transporte para ir al trabajo, si al final conseguiremos el mismo objetivo? ¿Que me olvido de las comisiones de los comerciales? Pues lo mismo, y así hasta el infinito.

La competencia es ineficiencia, mal aprovechamiento de los recursos, por mucho que nos quieran vender que es el motor que hace avanzar todo.

La motivación tiene que ser vivir mejor, lo demás son engaños.