28 jun. 2005

AA

El aire acondicionado es uno de los grandes inventos de la humanidad.

Recordaba yo el otro día, cuando volvía de la playa en mi coche, que además de haber mejorado las carreteras que nos llevan a la costa, el hecho de tener aire acondicionado en el coche, ha hecho que cualquier atasco de ahora no tenga nada que ver con los de antaño.

Tanto en duración del atasco como en calidad de vida del conductor o viajero del coche, pues ¿qué más me da estar media hora más en la carretera después de haber disfrutado de un día de playa?.

Fresquito en mi coche, con mi música... como para estresarse.

Precisamente ayer se estropeó el aire acondicionado en el trabajo, la gente se quejaba amargamente, se abanicaban con las carpetillas, en fin, una imagen deplorable, oficinistas quejándose de una mañana sin aire acondicionado, mientras los de fábrica se asan en verano y se congelan en invierno, y ha llegado a mis oídos que incluso se quejaban abajo en la máquina del café delante de los de fábrica.

Hoy sin embargo, tengo que abrir la ventana de mi despacho porque el aire está a tope y me estoy congelando, fuera no hace sol, así que tampoco es que haga mucho calor, sin embargo, la gente va en manga corta y tienen todas las oficinas a una temperatura que ni en enero.