3 jun. 2005

Instalaciones públicas

Hace tiempo que quería tratar este tema, pero siempre me olvidaba.

Hace unos meses fui a jugar a baloncesto con unos amigos a una pista municipal que hay en La Torreta (La Roca del Vallés), que está pegada a Granollers y cerquita de mi casa.

La cuestión es que llegamos, nos ponemos a tirar cuatro tiros y de repente llega un hombre a decirnos que nos tenemos que ir, que tenía que cerrar la valla, y ahí no podíamos jugar.

Le dijimos que cerrara, que ya saltaríamos para salir, la valla tampoco era tan alta. Pero el tipo se empeñó en decir que nos fuéramos que si no llamaría a la policía.

Como varios de mis amigos son socios de la piscina, dijeron, pues nos vamos a la piscina y así nos podemos duchar.

Pero a mí me jodió mucho, no hay derecho que instalaciones municipales que pagamos todos estén valladas y no podamos utilizarlas. El caso de Granollers es de escándalo, porque todo está vallado y no te dan alternativas para jugar gratis.

Yo recuerdo que cuando era pequeño iba a Les Franqueses a jugar a futbol y baloncesto a las pistas municipales de Corró, pista que sigue abierta para que cualquiera juegue, sin duda Les Franqueses es un gran ejemplo de actividades deportivas gratuitas o baratas para la gente de allí y alrededores (mi hermano hace clases de tenis a un precio asequible).

Sin embargo, por poner otro ejemplo, en Granollers hacía años que se echaba a faltar el tener pistas de tenis, y por fin el Ayuntamiento construyó unas pistas de tenis al lado de la piscina. Una gran alegría, pero cuando todos contentos llegamos a jugar, nos dicen que vale 10 euros la hora. ¿Para qué construyen unas pistas de tenis con mis impuestos y luego me piden un precio carísimo por jugar? (Creo que las pistas municipales de tenis de Les Franqueses están a menos de 5 euros la hora).

Las pistas de Granollers son fáciles de ver vacías cualquier sábado o domingo, ¿quiere decir esto que la gente de Granollers no juega a tenis? NO, quiere decir que tenemos que coger el coche e irnos a otros pueblos a jugar.

El resumen es que no hay derecho que las instalaciones construidas con dinero público no sirvan para que la gente pueda utilizarlas sin pagar un precio abusivo.