11 oct. 2006

¡Ah! ¡Se siente!

Mira lo que dicen los políticos de turno: esto.

Supongo que les habrá hecho mucha gracia a los dueños de restaurantes que tengan hipotecas.

¿La solución para los que no pueden pagar la hipoteca?. Olvídese de su "lujosa" vida de antaño y dispóngase a vivir como lo que es: un pobre.

Además de cornudos, apaleados.

Yo no tengo hipoteca (fui un jugador de cartas que se quiso retirar a tiempo, quizá antes de tiempo) pero me solidarizo con los que las tienen, porque una cosa es que estén puteados, pero que encima los políticos se cachondeen de ellos...