3 ene. 2007

Sí en mi nombre

A Zapatero ya le hemos visto todos el plumero, a mí con el Estatut me demostró que no tenía palabra.

Analizando todo lo que han hecho los socialistas durante esta última legislatura, he visto como aprobaban casi sin tocarlas las propuestas de ley de educación y la reforma laboral (contra la que muchos hicimos huelga cuando la propuso el PP), así como se ríen de los que por no necesitarlo (mi caso) no nos compramos un piso hace 10 años o bien por no tener en esos momentos los ingresos necesarios.

Pero aún así, con lo de intentar acabar con el terrorismo dialogando, sigo siendo de la opinión de que es una vía que hay que mantener siempre abierta, lo contrario es un círculo vicioso sin salida, matar es muy fácil, yo lo podría hacer sin ningún problema si me lo propusiera, y eso que no tengo ni infrastructura, ni apoyo logístico, ni motivos, pero nadie me lo podría impedir si lo quisiera hacer.

Es por eso por lo que siempre he dicho que es mejor prevenir que curar y cuando digo esto no hablo solo de los mafiosos de ETA, también hablo de los judíos que matan a niños palestinos, los moros que se inmolan en un autobús, de los kosovares que entran en las casas de cualquier pueblo para robar estando los dueños dentro o los secuestros exprés que tanto se estilan en iberoamérica.

Hay que buscar las causas que mueven a la gente a despreciar la vida ajena de esa manera, cambiar la sociedad y la forma de pensar, si seguimos sembrando odio, recogeremos más odio y el odio genera muerte.