22 oct. 2004

Y van 3...

...las veces que he visto el espectáculo sabinero de Hotel Cochambre.



Esta vez al llegar la sala estaba bastante vacía y una vez más recordé en la muermo-ciudad que vivo, pero al final se llenó, para mala suerte mía, se me pusieron unos burros muy altos delante, digo burros porque estaban allí pero pasaban bastante del espectáculo, como unos energúmenos que había en la esquina del fondo del local que no paraban de hablar a grito pelao.

De todos modos, una vez más Hotel Cochambre deleitó al público con una gran obra que hizo reír a la gente y disfrutar de la música de Joaquín Sabina, que está claro que al no prodigarse mucho por los escenarios, tiene a los sabineros faltos de esa sensación única que te hacen vivir los conciertos en directo.

Una vez más agradecerles que nos hagan la vida un poco más alegre y felicitar a Benito, al que le cantamos a grito pelao el cumpleaños feliz.