25 may. 2006

Si la gente los compra...

vale, lo que digan los listos.

Yo ya estoy preparando los papeles (es un decir, tengo que ir a buscar una especie de certificado que certifique que no tengo ningún piso), para el sorteo de VPOs de Granollers.

Los precios que ofrecen no me motivan nada, pero me apuntaré al sorteo, para cedir NO siempre estoy a tiempo.

En La Página Definitiva hay un artículo que explica muy bien el error de la Vivienda Protegida, da incluso alternativas muy razonables, que no dejan de ser parecidas a lo que parece que han hecho de Granollers (montando una especie de empresa llamada Granollers Promocions, S.L.) pero sin sorteos ni chorradas de ese estilo: Es decir, competir con el mercado haciendo que bajen los precios y la vivienda protegida que realmente vaya a quien la necesita (jubilados, enfermos, etc...).

De momento tendremos que seguir soportando gilipolleces como la de las zapatillas, que más que ayudar provocan vergüenza ajena y desesperanza (por no decir desesperación).

Yo en realidad, no me voy a engañar, no necesito ni piso ni hipoteca, mis papis me cuidan bien y están contentos de que con mis casi 32 años esté todavía en casa.

Y parafraseando a mecano y con musiquilla cantaré "y el cielo, por mí, se puede esperar" y quien dijo cielo digo piso.